Hoy Euskal Herria es una ciudad.
Una ciudad industrial
en declive que ya en 1981 amontonaba, tan sólo en Euskal
Herria Sur (en las cuatro provincias de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa
y Nafarroa), dos millones y medio de vascos (2.488.984) en
ocho mil quinientos (8.486) kilómetros cuadrados plagados
de fábricas, talleres y viviendas caóticamente mezclados.
De forma que, científicamente contemplada, Euskal Herria
no es un país sino un país-ciudad. O una ciudad
que es un país. Euskal Herria es hoy una ciudad industrial
en declive (tan sólo en el período que va de
1975 al 1 de enero de 1994 iban ya destruidos 163.869 empleos
industriales de los 422.569 que había en 1975, el 39%,
dos de cada cinco).
En Euskal Herria Sur se amontonaba ya en 1981 el 94% de los
vascos en tan sólo el 48% del territorio, en CINDU-EUSKADI,
en la CIudad iNDUstrial llamada EUSKADI.
Ignorar ese hecho incapacita para acercarse a comprender la compleja
realidad y la conflictiva peripecia cotidiana de Euskal Herria,
para someter a indagación racional los bruscos zigzags
que el acelerado y abrupto proceso de cambio social adopta en
estas tierras.
Han sido los sociólogos vascos Justo DE LA CUEVA
y Margarita AYESTARAN quienes han acuñado
el concepto CINDU-EUSKADI para designar ese hecho descubierto
por ellos y expuesto en su su obra La crisis de CINDU-EUSKADI
(Crisis económica, social y política de una CIudad
iNDUstrial llamada EUSKADI) . El mapa refleja la ubicación
de CINDU-EUSKADI en el territorio de Euskal Herria Sur.
Mapa 3 (75kb) La conurbación BIL-DON (BILBO-DONOSTI) en tres tiempos
Mapa 12 (38kb) CINDU-EUSKADI (La CIudad INDUtrial EUSKADI) en 1.975
Si se compara ese mapa con el de la conurbación BIL-DON
se advierte que CINDU-EUSKADI
se vertebra sobre un eje y cinco núcleos. El eje es
la conturbación BIL-DON, que engloba tres de los cinco
núcleos. la aglomeración metropolitana bilbaína
y la donostiarra en los extremos Oeste y esta y la aglomeración
Eibar-Ermua-Elgóibar en el centro. Los otros dos núcleos
son, obviamente, las aglomeraciones metropolitanas pamplonesa
y vitoriana.
La captación, la "fagocitación" de las
áreas metropolitanas navarra y alavesa por la conurbación
BIL-DON, que se desborda como "mancha de aceite" o como
"ameba", para componer o constituir CINDU-EUSKADI significa
que de nuevo se ha soldado la unidad estructural de Euskal Herria
Sur. La celérica industrialización de Alava y Navarra
en el tercer cuarto del siglo XX supuso la homologación
creciente de las relaciones de producción y de las fuerzas
productivas del subsistema interior vasco con las del subsistema
marítimo.
El hallazgo científico del concepto de CINDU-EUSKADI es
que permite separar la paja del grano, concentrar la mirada en
lo auténticamente importante y proporcionar una óptica
nueva. Se suele decir que los árboles no dejan ver el bosque
y los árboles de los detalles, los límites artificiales
de los municipios, no nos dejaban ver el auténtico rostro
de esa tentacular, quizá teratológica, macrociudad
industrial que es la Euskal Herria de hoy.
"Es obvio -han escrito en su estudio DE LA CUEVA y
AYESTARAN- que no toda esa gran área está cubierta
de cemento, asfalto y edificios. Que en ella hay montes y sierras
y bosques y campiñas. Pero ¿qué ciudad no tiene
espacios libres dentro de su perímetro?. Lo decisivo es
que esa área es un área urbano-industrial. Que es
una inmensa y desparramada ciudad, apelotonada en estrechas cañadas
y desfiladeros, esos sí (como Eibar) cubiertos de cemento
que escala las laderas. Unidos sus nódulos por carreteras
y autopistas burbujeantes de vehículos, por la venas de
acero de los "caminos de hierro", de los ferrocarriles.
Que es un hervidero de fábricas y talleres, de factorías
industriales en las que trabajan siempre más de 40 de cada
1000 personas, siempre la mayoría que muchas veces se hace
aplastante...No puede entenderse este país si uno no cae
en la cuenta de que lo que de verdad es hoy es una ciudad. Una
ciudad industrial. Una ciudad industrial en crisis."
Ambos subrayan que, por ejemplo, desconocer la realidad de CINDU-EUSKADI
supone equivocarse de raíz al mantener una imagen obsoleta
del euskara como idioma rural, como idioma de caserío y
de montaña. Cuando, por el contrario, la vertiginosa coagulación
de la CIudad iNDUstrial EUSKADI ha supuesto
que ya la mayoría absoluta de los euskaldunes, de los
vascoparlantes, vivan hoy en las ciudades, en las áreas
urbanas. Que el euskara sea hoy un idioma aún más
que urbano, un idioma metropolitano.
DE LA CUEVA y AYESTARAN han delimitado CINDU-EUSKADI a partir
de una crítica de su propia delimitación de la conurbación
BIL-DON, diciendo que "los bordes de BIL-DON están
mal dibujados. Que los criterios estrictamente urbanísticos
de la densidad de población o de la intensidad del crecimiento
de la población de la Dirección General de Urbanismo
a los que nos hemos sujetado para dibujarlos son demasiado rígidos
y enmascaran la realidad de la dependencia funcional de muchos
municipios contiguos. Enmascaran muchos movimientos de "commuters",
de trabajadores industriales que viven en municipios contiguos
a BIL-DON y que diariamente hacen viajes a ella de ida y vuelta
para trabajar. Enmascaran que la congestión industrial
de BIL-DON es tal que muchos establecimientos industriales buscaron
(y encontraron) espacio más barato (o simplemente existente)
en los municipios contiguos."
Por eso la delimitación de CINDU-EUSKADI engloba en ella
los municipios de Euskal Herria Sur con más del 40% de
su población activa en la industria en 1975 y/o englobados
o contiguos a la conurbación BIL-DON o a las áreas
metropolitanas de Vitoria y Pamplona.
En 1975 CINDU-EUSKADI englobaba ya más de la mitad de los
municipios de Euskal Herria Sur (269, suma de 92 navarros, 78
guipuzcoanos, 71 vizcaínos y 28 alaveses), casi la mitad
(el 48%) de la extensión superficial y el 94% de la población.
En sólo treinta años, entre 1950 y 1981, el espacio
ocupado por CINDU-EUSKADI ha más que doblado su población
pasando del millón y cuarto a dos millones y medio de habitantes:
en 1950 sumaba 1.217.506, salta a 2.394.916 en 1975 y a 2.488.984
en 1981.
DE LA CUEVA y AYESTARAN subrayaron que este fantástico
crecimiento de la población supuso una auténtica
"furia" constructora que ha transformado-destruído
el espacio vasco preexistente. El brusco, acelerado y caótico
proceso de urbanización de Euskal Herria Sur se ha producido
con un terrible déficit de servicios públicos y
sociales provocado por una triple y coincidente causa: la insuficiencia
crónica de la inversión pública española,
la velocidad del proceso y el "modelo" de crecimiento
de la dictadura franquista española que imposibilitó
el desarrollo equilibrado al primar la expoliación capitalista
perpetrada por la oligarquía industrial y financiera vasco-españolista
y sus socios. A la que Franco, cuya rebelión contra el
gobierno legítimo de la II República fué
financiada por esa oligarquía, concedió agradecido
el ejercicio del poder político provincial y municipal
en Euskal Herria Sur y la impunidad para sus corrupciones, ilegalidades
y barbaridades ecológicas y urbanísticas.
La degradación del Medio Ambiente por la contaminación y la insalubridad psicosociológica de CINDU-EUSKADI son el fruto maldito del proceso histórico de su generación por el poder omnímodo e impune de una oligarquía vasco-españolista vorazmente obsesa por acumular capital mediante la feroz explotación de la clase obrera y la criminal constante disminución del pago de los costes sociales necesarios.